Bodegas Obalo abre una nueva etapa con una nueva imagen que pone el foco en el viñedo

Bodegas Obalo, ubicada en el corazón de la Sonsierra riojana abre una nueva etapa con el lanzamiento de una nueva imagen para sus vinos que pone el foco en el viñedo, un elemento alrededor del cual siempre ha girado la filosofía de la bodega, y que ahora cobra aún más protagonismo al verse reflejado en la etiqueta de cada uno de los vinos.

En la nueva imagen, la marca Obalo se une en cada vino a un apellido que corresponde al viñedo más representativo que se utiliza para su elaboración y a la imagen de un elemento característico del paisaje vinícola riojano. “De entre todas las parcelas que seleccionamos para cada vino, siempre hay una que es especialmente importante, una de ellas marca siempre la personalidad del vino y eso es lo que hemos querido reflejar en esta colección de etiquetas“, asegura Juan Carlos Martínez, enólogo de Bodegas Obalo.

Para nosotros tiene más importancia destacar el viñedo, que el hecho de que el vino pertenezca a una de las categorías tradicionales de los vinos de Rioja: Joven, Crianza o Reserva”, afirma. ‘Creemos que ponerle a nuestros vinos como apellido el nombre de la parcela que les da su personalidad, refleja mejor nuestra forma de trabajar, nuestra forma de entender la elaboración de los vinos, de la filosofía del proyecto y de señalar lo que para nosotros es verdaderamente importante”.

La bodega presenta además ahora, Obalo blanco, el primer vino blanco que se elabora en esta bodega y que “propone otra manera de plasmar lo que para nosotros es este territorio”.  Este vino, el primer blanco de la bodega, saldrá al mercado a finales del mes de junio.

Bodegas Obalo ha apostado desde sus inicios por una forma de trabajar minuciosa en bodega, con pequeñas vinificaciones por separado de cada parcela para terminar elaborando cada vino con lo mejor que cada viñedo ofrece en los distintos años, adaptándonos a las condiciones de cada añada.